sábado, 20 de enero de 2018

EL MUNDO


Afirmar que el planeta que habitamos es nuestro mundo, es una certeza, también lo es el hecho de que compartimos esta Tierra con millones de especies, y que hasta donde sabemos, somos (y hemos sido) la única con la inteligencia necesaria para organizar una civilización. Nuestro sistema actual de vida está lleno de certezas, cuándo volteamos al cielo, ya no vemos la furia de los caprichosos dioses; observamos atentos procesos climáticos, que la ciencia explica con razonable seguridad, y que incluso es capaz de predecir. La certeza aleja a la extrañeza, en nuestro mundo global, e interconectado nada nos sorprende, o casi nada, aun así se impone la belleza y el profundo enigma que significa la existencia de vida en nuestro mundo. Por lo que intuimos sólo existe un Planeta habitado en el Cosmos, el hecho que en este momento disfrutemos de una vida consiente es casi milagroso, basta recordar que pueden y de hecho existen, billones de planetas que giran en torno a millones de estrellas, es un espacio inconmensurable, y sólo hay pruebas fehacientes de uno con vida.

Un segundo factor que hace milagroso nuestro paso, son las extraordinarias circunstancias, que ocurrieron antes de la aparición del homo sapiens. Sabemos con razonable certeza que la Tierra se forma hace alrededor de 4000 millones de años, creemos que el primer ancestro de la especie caminó por las duras y cálidas sabanas africanas, hace unos 2.5 millones; una razón simple de estas dos cifras ilustra lo efímero que somos, la totalidad de la vida de nuestra especie, representa sólo el 0.06 % del total del tiempo que tiene nuestro planeta formado.

No obstante mirando esta cifra a la luz de la vida promedio de un ser humano, parece una eternidad, es más comparándola el tiempo que ha transcurrido desde que se formaron las primeras civilizaciones, la vida de nuestra especie empequeñece, ya que el tiempo que tiene nuestra humanidad viviendo de forma sedentaria en sociedades organizadas representa el 1.6% del tiempo en el que el homo sapiens lleva habitando en nuestro mundo; es decir la mayor parte del tiempo vivimos sin civilización, sin sociedades complejas, casi sin tecnología, a la gracia del entorno natural.

Entonces eso que llamamos mundo es en realizad un pedazo casi milagroso de roca que flota en el espacio, en el que la vida ha florecido de forma exuberante, y que en algún momento decisiva la existencia cobró conciencia de sí misma, el mundo formó y tal vez creo a sus propios exploradores, la materia nació a la conciencia al amparo y cobijo de la Tierra, nuestro mundo.

En la actualidad las acciones de la vida en su forma humana han dado un forma distinta al mundo, la civilización moldea el medio en el que actúa, y revela que aquella tierra primitiva llena de peligros puede ser tan domesticada, como lo permita el sentido de confort del ser humano.

La sociedad moderna ha estudiado al mundo desde diferentes perspectivas, imagino a nuestros ya muy lejanos ancestros de los periodos líticos adentrándose con terror y fascinación a las nuevas tierras, conociendo nuevas especies, aprendiendo lo necesario para que el misterio de la existencia se alejara.

Con el tiempo, la Ciencia, la Historia y la persistencia del ser humano lograron encontrar explicaciones a casi todos los fenómeno que acontecen y han acontecido en nuestro mundo, pero aún queda la pregunta fundamental, ¿cómo se originó la vida? en que momento lo opuesto a lo inerte se transformó en algo que pudiera ser considerado como vivo. Ese instante fundamental queda en las brumas del tiempo, sin embargo esto no impide que con bastante esfuerzo, nuestra mente siga explorando este mundo de maravillas.

Nuestro planeta ha albergado un inmenso número de vidas humanas, que han conformado imponentes civilizaciones, y ha sido testigo de las enormes proezas del ser humano, de hecho con el tiempo abismal mediando entre la humanidad contemporánea y el humano de la antigüedad neolítica, parece que las mayores tecnologías creadas jamás por el Hombre, no son la virtualidad de la Red, ni la potencia de los motores espaciales, ni la manipulación genética del genoma, no, el mayor triunfo del Hombre fue el dominio de Fuego, la domesticación de los Animales, el cultivo de los Cereales etc… de ahí en adelante todo han sido variaciones de una misma sinfonía.

La Tierra tiene y ha tenido una cantidad exuberante de especies, que se cuentan por millones, seres tan distintos que cuesta trabajo pensar que son habitantes de un mismo mundo, no sería acaso deseable que toda nuestra ciencia estuviera volcada en preservar y estudiar toda esta vida a nuestro alrededor, sin embargo en ocasiones parece que la vida no humana nos estorba, nos molesta tener que compartir el mundo con otras especies, luchamos con todas nuestras fuerzas para destruir el mundo un día a la vez, es por tanto que creo, que conviven en el Homo Sapiens la voluntad de creación y el deseo de exterminio; la eterna lucha entre el pensador y el dictador; entre el poeta y el militar; entre el explorador y el conquistador, la diferencia estriba en que estamos actualmente la humanidad está en condiciones de sepultar y eliminar la diversidad biológica de un mundo que no es nuestro, o de pasar a la eternidad como una especie que preservó intacto el milagroso mundo que heredó.

miércoles, 4 de mayo de 2016

COSMOS


Recuerdo claramente a Carl Sagan diciendo, casi declamando: El Cosmos es todo lo que existe, todo lo que ha existido y todo lo que existirá. Con estas palabras que en la mente de los niños, acaso también de los hombres, suenan como a una invocación mágica, emergían títulos como “El espinazo de la Noche”, “La enciclopedia Galáctica”, “Quien habla en nombre de la Tierra” o “Blues para un planeta rojo”; son expresiones, que no parecen apropiadas para un documental de astronomía. Retumban poéticas.

Sagan nos encaminaba con una serie de programas de televisión, hacia la orilla del océano cósmico, se propuso poner al alcance de las personas sencillas, una parte destacada y deslumbrante del conocimiento acumulado de la humanidad.

Un joven Carl, ataviado de un elegante saco de pana, inició a toda una generación en los misterios del Cosmos; que por supuesto incluían los últimos avances de las ciencias físicas, en particular de la astronomía, no obstante también cabían en el formato del documental, reflexiones históricas, así como consideraciones políticas sobre el presente y el futuro de la humanidad. La gran lección personal que me dejó Sagan y Cosmos, fue que a pesar del tremendo egoísmo y del casi inexplicable instinto asesino de los seres humanos, el Cosmos persiste en su despiadada belleza, que tenemos la libertad de elegir lo que hacemos en nuestro tiempo, en nuestra época, que el avance de la ciencia y la tecnología, pueden ser destrucción y redención al mismo tiempo, y que la decisión de tener una existencia decente es siempre, como Carl decía: un viaje personal.

Ahora, qué es el Cosmos para un sólo individuo, que en la intimidad, entra en pánico ante la enormidad del tiempo y del espacio, ¿qué puedo entender del cosmos?, ¿interesa saber algo más?, la reflexión sobre el tema es tan vasta, que su entendimiento es una tarea, probablemente infinita. Y del Cosmos derivan dos enunciados cruciales: Principio y Fin.

Cuesta trabajo no sentir un terrible inquietud, al estudiar lo que nos dicen los científicos del principio del Cosmos: hace una cantidad enorme de años, eones, por medio de algún proceso aún desconocido, en un punto infinitamente denso, comenzó la realidad, por vía de una gran explosión, ¿iniciada por quién?, por nadie; o eso suponen los expertos del tema, ¿para qué?, para nada, o para todo.

En un momento fundacional algo, explotó y comenzó la existencia y con ella, el tiempo y el espacio. Existe algún consenso sobre los procesos físicos y químicos que fueron desatados después del ese incierto principio del Cosmos, pero, sobre que existía antes de ese principio, nadie ha esbozado alguna teoría medianamente aceptada, he escuchado y leído a algún científico expresar, que no tiene sentido hablar de un momento anterior a la gran explosión, ya que el Tiempo como lo concebimos no existía, esto supone, no sólo un gran ejercicio mental y adecuar la estructura del pensamiento para un instante sin Tiempo, también exige un alma de titán, para afrontar la soledad, del Tiempo inexistente.

Aun así, estimo que debe de existir alguna respuesta, no es concebible que vengamos de la nada y hacia la nada nos dirijamos. Por ello la humanidad, debe de encontrar, las respuestas sobre el origen del Cosmos, que con todo su rigor ofrece la ciencia, para que entonces; quede en manos de los filósofos y los pensadores del porvenir, la búsqueda de respuestas que mitiguen y alejen del alma humana las temibles dudas de la creación.

El otro cabo del Cosmos es el fin de sí mismo, ¿hacia donde se dirige esta enorme vastedad de formas que ocupan la existencia?, de nuevo parece ser que hacia la nada, los procesos entrópicos van deshaciendo lo hecho,  una serie casi infinita de creaciones y destrucciones, que al final del Tiempo, dicen los científicos, acabará diluyéndose en partículas inmóviles cada vez más pequeñas e increíblemente frías, y cuando el ultimo pedazo de materia, consuma el último paquete de energía, el Tiempo simplemente se detendrá y con ello el Cosmos llegará a su fin. O eso, es lo que los expertos piensan que puede pasar, pero otra vez, lo extenso del Tiempo y lo grande que es el Cosmos nos dejan sin respuestas.

Estamos entonces ante dos preguntas sin solución, o una solución que sea comprensible con los sentidos y la inteligencia que ahora poseemos, cabe recordar, que nuestros sentidos, nuestros instrumentos, nuestra filosofía, nuestra ciencia, es a fin de cuentan un conjunto de experiencias que fueron acumulándose, de métodos que fueron perfeccionándose, pero limitados a nuestra vida, a nuestras inquietudes y a nuestra curiosidad. ¿Por qué sentimos curiosidad sobre el Cosmos?, no lo sabemos.

Hemos construido una visión científica de la realidad, suponiendo la ausencia de un creador, renunciando a la metafísica, no obstante subyacen en todo el mundo durísimos aparatos religiosos, para los cuales el Cosmos es la expresión de la voluntad divina, del pensamiento perenne, de una o varias deidades eternas. ¿Cómo conciliar estas visiones tan opuestas?, por lado sabemos que el Cosmos no es infinito, tuvo un origen y tendrá un final, No obstante, no conocemos aún los mecanismos que dieron origen al mismo, y el final del Cosmos, esta extraordinariamente lejano que no advertimos, ¿cuál podría ser?, por lo tanto queda, todavía, espacio para un creador, para un demiurgo, para una fuerza por encima del Cosmos. Sin embargo regresando a Sagan nos tendríamos que hacer siempre la pregunta, y ¿quién creo al creador?, esta pregunta se sucede de forma infinita, o será acaso que un improbable creador, nació a la existencia sin saber de dónde provino. Qué nos redime de esa orfandad original; queda para los seres del porvenir acercarse a las respuestas, y con el paso de los siglos tal vez tener la entereza de afrontarlas. Para los habitantes del presente nos queda la terrible condena de estar atrapados irremisiblemente en un Tiempo donde tenemos ya claras algunas de las preguntas, pero las respuesta que ofrece el Cosmos son lejanas, no queda más que susurrar con estupor, una oración agradeciendo la bella creación bajo la cual existimos.  

sábado, 11 de abril de 2015

BAJO EL SIGNO DE UNA MÁSCARA


Octavio Paz, define, dentro del Laberinto de la Soledad que en esta parte del mundo llamada México, el uso de máscaras y ritos, es una característica que perfila el comportamiento de sus pobladores.  En los primeros tres lustros del siglo XXI el país ha transitado penosamente sobre distintas tragedias criminales, ante las cuales los todos los habitantes de todo ese amplísimo abanico que es la sociedad mexicana, adoptamos un rostro frio, distante, evocador. Nos confeccionamos una máscara. La realidad se impone serpenteante a lo largo de nuestro días, a cada momento somos testigos del horror, de la brutalidad, de la barbarie, que ejercemos mexicanos contra mexicanos, descubrimos, trémulos, con asombro que el principal peligro a nuestra subsistencia y forma de vida somos nosotros, es nuestro compañero de viaje, es el rostro anónimo que se topa frente a nosotros en las calles, es la ira ancestral hirviendo, es observar a través de esa antigua y gastada máscara de obsidiana que nos aisló del supuestamente perverso mundo; que siempre había conspirado para quitarnos lo que era nuestro, para sacarnos del juego protagónico de la historia.

Existe una profunda sensación interiorizada al extremo, donde: los norteamericanos, los españoles, los francés…etc. son perenes portadores de desdichas. Sin embargo un día tras otro atestiguamos masacres de una crueldad inaudita, que en tiempos de paz, es comparable a los conflictos africanos o del medio oriente. Nombres como San Fernando, Allende, Iguala, Cocula, y cientos, quizá miles más, son sinónimo de aterradoras masacres. Ante hechos tan terribles, adoptamos una conocida máscara; el rostro de piedra, como conjugación del miedo, la indiferencia y la resignación. No nos queda más que rezar, para que la providencia nos ampare de caer en las garras demoniacas de esos otros mexicanos que tanto disfrutan con los ritos de sangre, adictos a la violencia, rondan nuestras fantasías, llenan nuestras pesadillas, atentan todos los días contra la continuidad de nuestro tiempo.

Aun así el país sobrevive, luchando y disfrutando con ese otro rostro irreductible, la faz del cinismo; hace más de 100 años el país contaba con una fabulosa cantidad de recursos naturales, con riquezas que más de trescientos años de colonialismo apenas habían explotado, una variedad casi única de flora y fauna, plata en abundancia, tierras generosamente fértiles y sobre todo flotábamos en inmensas reservas de petróleo, el combustible más utilizado por la industrialización experimentada en el siglo XX. Lo que no tuvimos fue el ingenio, la voluntad de transformación de la realidad, y fueron otros: ingleses, norteamericanos, alemanes, franceses, japoneses, los que reinventaron el concepto de fuerza, que fue desde ese entonces mecánica, potenciada, y a los mexicanos, antiguos constructores de templos deslumbrantes, nos quedó solamente verlos pasar velozmente volando hacia el universo, deteniéndose a comprar el simple combustible, que por una casualidad del destino, estaba bajo nuestros pies.

No obstante la máscara del cinismo es mucho más profunda y se lleva con la mayor dignidad, si se es parte de la clase gobernante. Atestiguamos que aquellos que detentan el poder han construido fortalezas, virtuales y reales, dónde se esconden del país, desde donde miran con extraño asombro la continuidad de sus privilegios, la máscara de la buena fortuna se asoma en sus rostros risueños, prestos a la demagogia, y sin embargo esta clase gobernantes llena de plutócratas es la que tiene hundido a México en un pantano que resulta ya insoportable.

El pasmo en el que vivimos es reflejo de una quietud ancestral, somos un pueblo anclado a sus tradiciones, sean reales o ficticias, nuestra tierra por mas erosionada que sea, representa cimientos imposibles de remover, nunca hemos abierto caminos hacia nuevas fronteras, ya sean geográficas, estéticas o intelectuales.

A nuestro pueblo, a la clase gobernante, a casi todos los mexicanos, le es ajeno y de poca importancia lo que ocurra en los profundo de los océanos, en las alturas del cielo, allende nuestro mundo, incluso vemos con profunda desconfianza el entusiasmo ante manifestaciones culturales distintas que las que adoptamos ya como clásicas. No somos un pueblo ni de marineros, ni de exploradores, ni de soñadores. Vivimos detrás de una pesada mascara de sueños repetidos.

¿Qué futuro le espera a México?, sumido ya por demasiado tiempo en una senda terrible de violencia cotidiana. Antes de cualquier falaz especulación, cabría preguntarnos; ¿Cómo llegamos a esta situación? ¿Cuáles de las grandes teorías de la política, la sociología, la economía, el derecho o incluso de la psicología explican nuestro comportamiento social?, tan dolorosamente predador; serán acaso las fuerzas de la historia marxista, donde el capitalismo liberal y sus contradicciones, implantan en lo profundo de la conciencia de las personas el culto a los bienes terrenales, sin importar el precio, ni los medios para obtenerlos; o serán aquellas  fuerzas obscuras que dominan la mente del Hombre, descritas por Freud : el “Eros y el Tánatos”, que sintetizan la voluntad de creación y la voluntad de poder; o el ocaso del estado nacional desata los instintos reprimidos y no domados latentes desde la antigüedad, que llena de pirámides que reclaman una cuota de sangre; será acaso que de tanto atestiguar, el vertiginoso avance de la Ciencia,( que no entendemos y que no generamos), nos hemos quedados solos sin las ligas a lo sagrado, solos ante la máquina, convertidos en engranes que giran sin conocer su utilidad, solos, pero con el rostro convertido piedra.

¡No luchamos por cambiar nuestro destino!, ¿por qué? Acaso consideramos en nuestro ser profundo que merecemos vivir en el terror, en el silencio, en una constante simulación, ¿seremos ya un anticipo de la humanidad del futuro?, resignados a sólo existir virtualmente detrás del único rostro imposible de ocultar detrás de una máscara: el miedo.

sábado, 19 de julio de 2014

De la literatura a la realidad; dos visiones sobre la violencia

Recientemente terminé, la lectura de la novela más conocida de Orson Scott Card; El Juego de Ender. La historia se lleva a cabo en un futuro no tan lejano, donde la humanidad es asaltada por una raza alienígena – Los Insectores- , los cuales fueron derrotados en singulares batallas, ganadas por un muy escaso margen
Mucho más allá de las naves espaciales y las estrategias militaresconsustanciales a la literatura “Clásica” de la Ciencia Ficción, destaca la historiade Andrew –EnderWiggin, un niño que nace en un mundo totalitario, que no permite s de 2 hijos por pareja, en eterno combate con la sobrepoblación.
Ender nace como el tercer hijo: es un experimento social; los dirigentes de ese mundo futuro quieren formar a un Comandante que los guie contra sus enemigos, el entrenamiento es, en inicio un juego y deriva para el protagonista de la novela en una pesadilla, en una forma de vida, en una adicción a la violencia.
Una trama siniestra y despiadada  encaminada a usar a un infante como arma. De hecho Ender es un ser que a los 12 años carga ya con algunos circunstanciales y brutales asesinatos. Su lógica para matar es simple; “si golpeas lo suficientemente fuerte, nadie se meterá contigo”.
Ender con el tiempo se convierte en un genio militar y redescubre que la mejor arma no se construye con la potencia de la tecnología, el arma final, la más eficiente, la más certera, es el cerebro humano
Esta lectura me recordó uno de los libros más impresionantes que he leído, se llama La Ciudad y los Perros de Mario Vargas Llosa
Un libro ampliamente comentado y celebrado, tiene como eje los sucesos dentro de un internado militar peruano; el Leoncio Prado. El drama se suscita cuando se encuentran personajes opuestos, que reproducen su vida cotidiana, dentro del internado; tenemos al Esclavo, alguien que fue abusado por sus padres, es abusado por sus compañeros, al Jaguar un adolecente maleante que sigue delinquiendo dentro de su escuela, al Poeta, hijo de un rico limeño que gana dinero con sus habilidades.
La trama es una construcción notable, ya que, desde diversos momentos de la vida de los personajes se va construyendo una historia, que tiene su punto de mayor dramatismo a mitad de la obra. Los cadetes del Colegio Militar, viven en un ambiente dual; por un lado la disciplina propia de escuelas de ese tipo y por el otro una vida de excesos y violencia.
En el Instituto se recluye a los jóvenes para que puedan interactuar de mejor manera con la sociedad, pero al mismo tiempo es una ruta de escape tanto para sus familias como para ellos mismo.
Los personajes de la novela son producto de sus circunstancias sociales, así el Jaguar, líder de los cadetes, es un delincuente hijo de nadie, dedicado al robo que por azares del destino obtiene una oportunidad de estudiar, que sin embargo es capaz de cometer un crimen, que cambiará su destino.
En la novela se percibe una redención, al salir del Colegio, los jóvenes son otros, el asesinato, los vicios, el honor, e inclusive la homosexualidad son una formación, una profecía de lo que será su vida.
Aun así se adelanta la vida, una existencia dura, donde las víctimas son los débiles, donde la justicia está al servicio de las apariencias, donde las familias de los muertos se quedan con su dolor, con sus rencores, con su arrepentimiento.
Para legos en la crítica literaria como el de la voz, el estilo narrativo de Scott Card, parece ser un guion presto para ser llevado al cine, en tanto que Vargas Llosa es un maestro de la prosa, su forma de contar historias es un tanto difícil de seguir, pero ese esfuerzo del lector, encierra un encanto profundamente adictivo.
Dos escritores que no podían ser más distintos uno escribe sobre la Lima brumosa como de sueños en los años 50 del siglo pasado y otro sobre una ciudad impensable enclavada en el cielo del año 2100, pero en ambas tramas se encuentra a la infancia como eje de la violencia homicida
Estas obras recuerdan que la inocencia que se pierde, que el juego de los niñosse trastoca mortal. Para el norteamericano el crimen se justifica, como la salvación colectiva, en tanto que para el peruano el asesinato otorga la redención personal.
Ambas lecturas, que aunque ficción, llevan a preguntarse por qué un niño puedematar a otro niño, qué tipo de sociedad construye a homicidas eficientes a tan corta edad.
Tal vez las autoridades de la SEP deberían de incluir ambas lecturas en los programas de estudio oficiales….de los profesores.

jueves, 13 de marzo de 2014

La Restauración

En la década de los 70 el poder político priista se exhibía grotesco y enorme, todo en el país se movía alrededor del “Señor Presidente” y de los agraciados con su amistad. Esto queda retratado en los libros de un gran autor, de aquella época, llamado Luis Spota.

Su obra -El Primer Día- estuvo durante años frente a mí, sin que le tomara mayor importancia, es más no recuerdo cuando lo comencé a leer, sin embargo, me atrapo desde la primera página, el libro en cuestión forma parte de una serie llamada la Costumbre del Poder, integrada por títulos tan sugerentes y extraños como: “Sobre la Marcha, Retrato Hablado, El Rostro del Sueño, Palabras Mayores, La Víspera del Trueno y por supuesto el Primer Día. Existe un ensayo brillante escrito por Sara Sefchovich, que se puede encontrar en la Internet.

En su serie sobre el poder, Spota crea y recrea un país rocambolesco, delirante, donde su clase gobernante padece un extenso catálogo de excesos; se roba en exceso, se corrompe en exceso, se miente en exceso, se simula en exceso, se abusa en exceso y se hace política en exceso. Incluso los nombres de los personajes son extremos por ejemplo existe alguien llamado Júpiter Centella.

Se puede presumir que el país inventado por Spota fue el México del poder presidencial priista absoluto, sin embargo, considero que el autor fue un poco más allá, imaginó un lugar sin ningún tipo de límites, donde no hay inocentes, donde no hay ideales, el único objetivo es acumular riquezas y poder, es decir se adelantó a lo que es hoy día la clase política mexicana.
En  2012 Enrique Peña Nieto asumió mando del casi extinto Estado mexicano, con él regreso toda la clase política priista, aún así se las arregló para ampliar su poder al convocar políticamente a los partidos de oposición, a una inimaginable mesa de acuerdos que eufemísticamente se llamó “pacto”. Los partidos (incluyendo muy desafortunadamente a la izquierda partidaria) accedieron de buena gana a compartir su capital legislativo y asimilarse al poder.

En la obra de Spota podemos ver en uno de los protagonistas (Víctor Ávila Puig) a un hombre cruel, un Presidente lleno de carencias emocionales, obsesionado con pasar a la historia como un estadista, lo que lo lleva a invitar a sus supuestos enemigos políticos un pedazo de ese jugoso pastel que se llama Estado.
En estos días somos testigos de que lo que fue la oposición real es decir el perredismo (El PAN siempre ha sido leal al poder) ha sido cooptado por el Presidente y para muestra, sólo hay que escuchar como en cada oportunidad que tienen los líderes de la izquierda partidaria se deshacen en halagos al déspota sexenal.

Se ha perdido el sentido crítico de la política. Cuando fue capturado Joaquín Guzmán mejor conocido como el Chapo, se articuló lo que los viejos comunistas conocían como el “Aparato”. 

Al más puro estilo presidencialista los operadores priistas organizaron a los poderes fácticos (Medios de comunicación, clase política, potentados, etc.) para entonar una estentórea ovación al estratega-estadista, y como ya se ha dicho en esos aplausos se incluían personalidades de la izquierda.

Entre las plumas a sueldo, particularmente las de Televisa, casi nadie tomo en cuenta que el criminal en cuestión fue capturado apenas unos días después de la visita del presidente de los Estados Unidos, ni tampoco parecen reparar en que alguien tan poderosos apenas se encontrara resguardado. Definitivamente este hecho apunta ser la culminación de la restauración del poder priista.

En muy poco tiempo el nuevo Presidente ha avanzado en una agenda liberal a ultranza, que es vista con buen agrado por los factores reales de poder, es claro que se ha restaurado el pacto con el crimen organizado, se ha pactado la continuidad de los monopolios, se ha pactado la entrega de los energéticos, se ha pactado la impunidad de los operadores políticos de los partidos, es decir el ejercicio democrático del poder está sepultado, asistimos a la consolidación de la república de los plutócratas.

Sin embargo los propietarios del Estado mexicano, aún tiene un gravísimo problema; que se llama Pueblo de México, porque aun con todo el aparato propagandístico de los monopolios, la realidad se impone, en 2012 creció la cantidad de personas en pobreza y pobreza extrema en el país. 

El crecimiento económico está terriblemente estancado; la gran excusa para crecer ha sido removida, las reformas mal llamadas estructurales son un hecho, el Presidente sólo tiene una oportunidad de llevar el guión de la telenovela a la realidad.

En la última novela de la famosa serie sobre el poder de Luis Spota: “La Víspera del Trueno” se plantea que ante el fracaso del poder civil; el poder real opta dar una oportunidad a los militares.

domingo, 25 de noviembre de 2012

El golpe de Estado de Televisa y el fin del Estado mexicano.

En los libros de historia del futuro se hablará del 1 de julio de 2012 como el último día de existencia del Estado democrático mexicano, al tiempo que será también el primer dia de una República de corte plutocrático. Expresiones tan temerarias están sustentadas en los siguientes razonamientos.
Los barones del dinero producto del usufructo de los medio de comunicación han desarrollado una estrategia golpista para capturar a las principales instituciones de lo que fue el Estado mexicano, ya inexistente, ya muerto, el tiro de gracia fue dado el 1 de julio pasado, su estrategia fue clara y en varias líneas, distinguibles.
La primera y más eficiente es la promoción deliberada de Enrique Peña Nieto, le diseñaron la imagen, el discurso, lo encuadraron en una telenovela y lo fueron dirigiendo como a un actor. También le facilitaron un grupo de plumas y voces a sueldo que fueron cuidando del analfabeta Peña Nieto con un conjunto de entrevistas a modo, donde simulaban fuertes cuestionamientos, siempre limitados, siempre banales, nunca de fondo.
Sin este apoyo desmedido no se puede explicar cómo un hombre sin ninguna distinción académica, con un gobierno desastroso, con ligas claras al crimen organizado, con un coeficiente un intelectual que raya en lo subnormal, con una vida privada tenebrosa sea hoy el Presidente de México.
¿Qué fue lo que pasó? como hipótesis creo que los corporativos  de los medios de comunicación están decepcionados de los políticos “tradicionales” que no saben defender adecuadamente sus intereses (aunque lo intenten), por lo tanto se apoyaron en la parte más siniestra del sistema político mexicano la encabezada por Carlos Salinas. Ellos leyeron el complejo teatro de la política mexicana y concluyeron que el Panismo tiene profundas ineficiencias, reflejadas en el saldo terrible, lamentable y ya intolerable de la supuesta guerra, del alcohólico contra el crimen organizado y por supuesto ante la ausencia de cuadros políticos de peso tramaron la creación de un candidato títere, perfecto para la coreografía del cambio de régimen.
La estrategia concertada fue ejecutada magistralmente; el candidato sonreía, las cámaras lo cuidaban, el dinero compraba votos, los medios aclamaron el triunfo, los intelectuales a sueldo explicaban por que el pueblo se había volcado a votar por el candidato, el crimen organizado bajaba su perfil, las encuestadoras daban por definitiva la victoria y bueno la candidata del sacrificio simulaba competencia.
El IFE impávido, atolondrado sin recursos y derrotado reconoce una suerte de fraude pero no puede hacer nada, no hay tribunales para recurrir, el derecho no se ejerce y la perversa conjura contra la democracia queda concluida.   
Por lo tanto el Estado mexicano ya no existe, se ha destruido el precepto constitucional que establece que la soberanía radica en el pueblo, esto ya no es así pues desde ahora soberanía reside en los dueños de las televisoras en los dueños de la cadena comercial Soriana, en el grupo de Carlos Salinas, ellos son dueños del Estado, de ellos dimana el poder, de hecho los caciques de la Republica lo saben, todo pasará por ellos, ni siquiera por Peña Nieto.
El 1 de Julio le fue arrebata la soberanía al pueblo de México comenzó la era de la plutocracia, de los señores feudales que se van a reunir en un Senado Real a decidir el destino del país.
Sin embargo ya perfilan la nueva estrategia, el juego ha comenzado nuevamente. van a buscar a otro joven candidato que retrate bien en una telenovela, lo van casar con un actriz de televisa (preferentemente), van combatir con toda la fuerza de sus intelectuales al candidato de la izquierda, van marginar a las voces disidentes.  
De inmediato y para afianzar su poder, están construyendo un frente nacional reaccionario y conservador, van a dar graciosas concesiones a los miembros más radicales de la protesta estudiantil, van a dar jugosas recompensas a los miembros de la izquierda acomodaticia, van a reorganizar al crimen organizado, en fin no van soltar lo que tanto dinero les costó; el Estado mexicano.

viernes, 8 de junio de 2012

México y El Foso de las Matanzas.
En la serie de historietas de La Espada Salvaje de Conan el Bárbaro creada por el escritor Robert Howard (editada en México primero por Nóvaro y después por Novedades Editores), existía un pueblo montañés e indómito (Los Pictos) que tenia por diversión arrojar a sus enemigos a un hoyo llamado el Foso de las Matanzas, donde los esperaba una bestia subhumana terrible y sin tener forma de defenderse los desafortunados que ahí caían morían de una forma estrujante, para el regocijo de la turba que miraba morbosa, por cierto Conan es arrojado al foso.
En el país las historias de matanzas siniestras se multiplican el horror está cada vez más cerca y menos controlado, ya no es el sólo hecho de privar de la vida a otro ser humano, algo muy común en las entramadas de la delincuencia. El fenómeno al que impávidamente estamos llegando es a la brutalidad y la barbarie extrema ya sea contra rivales de "negocios" o contra humildes trabajadores migrantes sin culpa, no importa.
Desde hace algunos años las tácticas propias de la contrainsurgencia militar se han adoptado, de tal suerte que vemos cabezas cercenadas cuerpos vejados, personas que no sólo fueron asesinadas sino que sus despojos son utilizados como mensajes entre los jefes del crimen organizado.
De las cifras que maneja el gobierno federal de 2007 a la fecha hay cerca de 40 mil muertos en la guerra contra el crimen organizado, en los años recientes se han encontrado fosas clandestinas con cientos de muertos el caso más publicitado se presentó en San Fernando Tamaulipas en 2010 ahí fueron hallados alrededor de 183 cadáveres de los cuales 130 fueron torturados y muertos con instrumentos simples como martillos y navajas. En fechas recientes decenas de cuerpos mutilados fueron abandonados en Veracruz, Jalisco y Monterrey, por diversas investigaciones se pudo corroborar que una la mayoría de los muertos no tenía ningún vínculo con el crimen organizado.
En medios internacionales (NYT) se habla de cerca de 1300 cadáveres encontrados en fosas clandestinas. Esta sin duda es una cifra aterradora y es la pública, por cierto hay que mencionar que de acuerdo a organizaciones civiles hay más de 10 mil desaparecidos, lo que lleva a preguntarnos cuál será la cifra negra, cuántos muertos estarán fosas que aún no se descubren.
A todo esto ¿quiénes son los responsables materiales de llevar a cabo estas matanzas?, ¿de verdad son seres humanos?, no son acaso demonios, no puedo creer que un ser humano lastime, asesine ,mutile, queme, destace, corrompa y humille un cuerpo de otro humano por 5000 pesos quincenales que es el sueldo promedio de los sicarios en Tamaulipas.
Imagino al sicario terminado su “trabajo” con su machete sangrante, jadeante, trémulo, mirando su obra y lo vuelvo a imaginar haciéndolo 1 y mil veces hasta que sea él quien esté del otro lado. En realidad esto pasa en el Siglo XXI, no podemos decir que los mutiladores, torturadores y asesinos no son ser humano, no podemos decir que no saben lo que hacen o que simplemente son obligados por alguien más, son ellos son personas que en un momento decidieron volverse “profesionales” y siempre tuvieron la oportunidad de simplemente respetar la dignidad de sus víctimas, cosa que decidieron no hacer.
Si alguien me pregunta si imagino una razón válida para la tortura y la muerte con ese grado de brutalidad no sabría cómo explicarlo.
No lo sé entre más lo pienso creo que México es una tierra que se alimenta de la sangre, del sacrificio humano, pues no es acaso cierto que los ancestros de los sicarios pudieron haber sido los sacerdotes aztecas o mayas que practicaban multitudinarios y organizados sacrificios humanos, no será que la cultura de la sangre y del homicidio está profundamente enraizada en México. Este es un síntoma gravísimo que habla muy mal de los mexicanos, como sociedad no hemos asimilado los valores emanados de la cultura de derechos humanos seguimos estancados en el siglo XV.
A fin de cuentas creo que a esta alturas ni hablar del Estado mexicano, que ha dejado de existir y lamentablemente el crimen organizado ha reimplantado la pena de muerte; no hay ley, no hay justicia (ni penal, ni de ningún tipo), no hay jueces, no hay abogados, no hay policías, lo único que queda es el espectáculo, la suerte y la morbosa adicción a la sangre de quien se atreva a cruzar por México “el foso de las matanzas”.