viernes, 6 de abril de 2012

El Reloj del Día del Juicio Final.


En 1947 un grupo de científicos nucleares de la Universidad de Chicago preocupados por la creciente carrera armamentista entre las dos superpotencias nucleares, propusieron la creación de una Reloj del día del Juicio Final, con la intención de alertar al mundo sobre la posibilidad de una guerra nuclear. La lógica es muy sencilla, en el momento que dicho Reloj marque la media noche, la destrucción nuclear de la humanidad sería inminente.
Una idea escalofriante, la destrucción de una parte importante de la vida humana y por supuesto del medio ambiente, derivada de un conflicto bélico es una posibilidad plausible en términos estrictamente militares, sin embargo es posible modificar el Reloj de Juicio final para un escenario no militar, en el cual diversos factores derivados de la actividad humana generan un resultado equivalente al de una guerra global.  
Pasemos a México, y pensemos en la siguiente pregunta ¿existe un escenario de corto o mediano plazo en el que la Nación que conocemos como República Mexicana no tenga viabilidad? Tal y como lo plantea el Reloj del Juicio Final.     
El Artículo Segundo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que; “La Nación Mexicana es única e Indivisible”.
Sin embargo no puede decir que es eterna, porque de hecho no lo es, basta revisar la historia antigua del territorio, de tal suerte encontramos ejemplos de poderosas culturas levantaron naciones prosperas y que sucumbieron ante factores no aclarados a suficiencia, pero al parecer todos relacionados con la sustentabilidad ambiental, el enfrentamiento político o la conquista militar y son ejemplos; los Olmecas, los Toltecas, los Totonacas y mucho más claramente los Teotihuacanos, los Mayas y los Aztecas.
Sobre los dos primeros existe algún consenso sobre que el abandono de sus grandes ciudades se debió a una extensiva sobreexplotación del entorno, mientras que la última gran cultura del México antiguo fue conquistada militarmente. El resultado en diferentes momentos es el mismo: naciones complejas con sistemas políticos establecidos, que no estables, cumplen con un ciclo y desaparecen dejando abandonadas sus magnificas ciudades o en el caso de los Aztecas son conquistados y se mezclan con los conquistadores. Parece ser una constante que las civilizaciones antiguas establecidas en territorio depredan el medio ambiente hasta que les es imposible sostenerse como unidad política y se dispersan dejando monumentos a manera de tumbas.
El camino hacia la República Mexicana contemporánea se inicia al ser consumada la independencia y como todos sabemos el territorio que se independiza de la Corona Española, no es el mismo que tenemos hoy, a lo largo del tiempo ha cambiado su extensión, tal es el caso de la guerra con los Estados Unidos donde se pierden territorios inmensos.
Hoy  que llegamos al México del siglo 21 donde el país pasa por una serie de convulsiones, que no son menores que ya tienen una larga duración y que creo que configuran el preámbulo de una serie de fracturas que pueden desmembrar la República y terminar con la continuidad de la nación.
Considero que esta continuidad o su interrupción residen en una combinación de instituciones fundamentales, sustentabilidad ambiental, procesos demográficos y el entorno internacional por lo que propongo integrar y ensayar un ejercicio informal  a modo del Reloj del Día del Juicio Final.
El RDJF tendría cuatro dimensiones fundamentales que lo impulsan ya sea hacia la temible media noche y en sentido contrario, donde si alguna de estas llega a tornarse crítica el país como unidad política sería inviable y son: a) Social y Política, b) Económica-Demográfica, c) Recursos naturales, d) Política internacional.
Social y Política: La existencia de una Constitución nacional que norme conductas y establezca valores a los habitantes de la República es la mejor de las garantías para la prevalencia del país, pero que pasa cuando ésta se vuelve letra muerta y la clase política ignora los principios constitucionales, en este punto la viabilidad de la República está en juego, dado que cualquier persona puede perder el conjunto de sus derechos a manos de los poderes reales.  
Económica y Demográfica: En esta dimensión son dos procesos muy graves endémicos del México contemporáneo; a) el primer es el excesivo crecimiento poblacional, 112 millones de habitantes y de este hecho se deriva una pregunta inquietante ¿Cuál es la población máxima que puede sostener el conjunto de recursos naturales del país? La respuesta no se sabe, pero no creo que estemos muy lejos de ese límite. b) el segundo proceso es la brutal y remarco brutal concentración de la riqueza en poquísimas manos, el México contemporáneo es un diseño ideal para la creación de una plutocracia poderosa y aquí la pregunta es la siguiente ¿Existe la posibilidad de una distribución de la riqueza tan extrema que el tejido social sea irreparablemente dañado? De nuevo no lo sé, pero estoy seguro de que vamos por ese camino.   
Medioambiente y Recursos Naturales: En mi opinión son dos recursos naturales los que se pueden considerar como estratégicos, el primero es el petróleo y el segundo es el agua. En el mundo el cambio hacia modelos energéticos alternativos está en marcha, es decir que los días del petróleo están por terminar, teniendo en cuenta que somos una economía petrolizada, nuestras fuente de financiamiento en el mediano plazo por esta vía terminaran por agotarse y ahí vendrá una crisis aún no dimensionada, ¿estamos preparados para una economía sin petróleo? no lo creo. El otro recurso estratégico es el agua; una población en crecimiento que demanda cada vez más y más inversiones para extraer y captar más y más agua dulce, de continuar esta tendencia se dejará en condiciones de vulnerabilidad a las regiones áridas y a las mega concentraciones poblacionales, la pregunta es ¿tenemos la capacidad técnica y financiera para dotar de agua a una población por encima de los 110 millones?   
Política y Economía Internacional: La existencia de crisis financieras, donde los ciclos son cada vez más cortos, la posibilidad de que gobierno enteros no puedan hacer frente a sus acreedores privados, la creciente influencia de economías emergentes, la existencia de estados dominados por el fanatismo antidemocrático, el cambio climático global, las políticas económicas dominantes asociadas a frenar el crecimiento de los países en desarrollo, la explotación irracional de los recursos naturales, la súper explosión demográfica, las mera existencia de armas de destrucción masiva,  pero sobre todo la enorme pobreza que asola a gran parte de la humanidad son factores que vuelven crítica la continuidad de la civilización y México conjuga peligrosamente algunos de estos factores críticos y junto con otros no mencionados.
Bueno tomando en cuenta todo lo anterior puedo decir que la continuidad de la República está muy comprometida y que el Reloj del Día del Juicio Final ha sido adelantado a algo así como 5 minutos antes de fría y obscura media noche.

2 comentarios:

  1. Hablando en los términos que planteas (el reloj del juicio final, en este caso para México), estamos al diez para las doce. Como país vivimos una decadencia que, si llega a niveles insoportables (para el país), tendremos décadas, por decir lo menos, de barbarie y caos. Me explico: La inviabilidad como país a la que nos acercamos la encuentras en el sistema de salud (sobresaturado y deficiente, en el sistema educativo; las nuevas generaciones reciben una educación peor que la que recibimos nosotros y esto se refleja en que los jóvenes son cada vez más crédulos e individualistas, propensos , por ejemplo,a la charlatanería de horóscopos y a la falsa esperanza religiosa como medio para resolver todo tipo de problemas. Una sociedad en ascenso esperaría que la mentalidad de sus miembros crecería con el paso del tiempo, pero en México no ha sido así en las últimas décadas.
    Lo anterior ha producido y a la vez reproduce, a una clase política cada vez más corrupta y patrimonialista. Las nuevas generaciones no están interesadas en participar activamente en la política como medio para llegar al bien común, al contrario, la dinámica política se ha convertido en un medio para enriquecerse rápidamente.
    Esta decadencia se manifiesta también el a viabilidad alimenticia, ambiental, económica y todos los etcéteras que nos tienen como estamos; al diez para las doce.

    ResponderEliminar
  2. Añado lo siguiente como sugerencia literaria.
    La Fundación, la serie de libros de Isaac Asimov que lo imortalizó hablan, entre otras cosas, de la decadencia de una sociedad (el Imperio Galáctico) como un proceso gradual que se puede o no acelerar pero cuyas características son inconfundibles: Inviabilidad económica, decadencia educativa en la que gradualmente la población pierde el interés por generar y ampliar el conocimiento científico y su caída hacia la credulidad y el misticismo pseudo religioso. También nos habla de cómo en esta hiper sociedad en decadencia, sus habitantes cada vez más se preocupaban menos por su entorno mientras que las élites económicas y políticas buscaban el poder desencadenando revueltas de años. Aunque este no es un blog dedicado a la ciencia ficción, no está demás reencontrarnos con este género literario y en especial con esta serie de novelas. Nos dará una idea de cómo el México de principios del siglo XXI se encuentra en una decadencia similar a la que predice Hari Seldon, el matemático protagonista de estas novelas de Asimov.
    PD Ojo, un triunfo más de la plutocracia el primero de julio adelantará el reloj otros cinco minutos.

    ResponderEliminar