Que seas paranoico no implica que no te sigan". Estas es
una frase que una amiga psicóloga una vez me dijo y que viene bien tener en
mente cuando se habla de las "teorías de la conspiración". El
problema de si existe una conspiración o no va más allá de del concepto en sí
mismo; de hecho, ver la conspiración (o conspiraciones) en abstracto es caer en
la casuística que no es mas que la aplicación de un concepto y sus valoraciones
para casos particulares sin considerar y analizar las particularidades de cada uno
de ellos; esto ocurre con el concepto de "teoría de la conspiración".
Ahora, con respecto a los libros comentados te
puedo decir que tienes razón. Umberto Eco es un filólogo de profesión que crea
sus ficciones basado en sus vastos (y recalco en él, vastos) conocimientos históricos,
antropológicos, semióticos, filosóficos, etc. Vaste leer El Nombre de la Rosa
para ver cómo dentro de una novela "policiaca" (valga la
expresión)que se desarrolla en el medievo, Eco recrea el debate
filosófico-teológico que en verdad existió entre los monjes dioscesanos y los
franciscanos. Ese es uno de los valores literarios de Eco, el rigor teórico que
posee él como académico lo acompaña en sus novelas como un complemento
indispensable de sus tramas. Tienes razón, sus tramas no son digeribles para
cualquiera; son como una sinfonía moderna que requiere un oído educado y cierto
bagaje para entenderlas.. y disfrutarlas.
Por otro lado, y
siguiendo con tu planteamiento sobre el best seller de Dan Brown, el
simplificar y banalizar a Da Vinci al omitir todas las implicaciones
culturales, históricas, estéticas, económicas, filosóficas e incluso teológicas
(desde el replanteamiento del humanismo hasta la misma Reforma Protestante) del
Renacimiento para plantearte a un artista que más bien parecía un
extraterrestre que llevaba siglos de adelanto a cualquier otro ser humano,
degrada al mismo Leonardo (el pintor, arquitecto, ingeniero, anatomista y por
tanto neohumanista) así como a sus contemporáneos. Al mismo tiempo, el escarnio
que se hace de la orden del Opus Dei no hace sino confundir a los incautos que
no conocen su historia y lo que realmente significó (y significa) esta orden
religiosa en realidad. EL Opus Dei no es una orden ancestral y ultra secreta
que ha existido por siglos para guardar "el máximo secreto" de la
iglesia Católica y que tiene asesinos encapuchados entrenados como si fueran
boinas verdes con fuerza casi sobre humana; el Opus Dei es una orden
relativamente nueva (se creó en el siglo XX)que nació en el contexto del
ascenso del fascismo en Europa, en este caso en España para oponerse al
comunismo en particular y en general a todas las ideas libertarias, laicas y
seculares. No son un grupo secreto, mas bien es un grupo selecto. El Opus Dei
no busca eliminar a los descendientes de María Magdalena sino ser parte de las
clases econjómicamente más fuertes de los países donde opera para convertirse
en parte de la alta burguesía por lo que su poder no sólo radica en sus curas
sino también en quienes pertenecen a él como empresarios, políticos y/o
dirigentes económicos.
Por lo anterior
creo que las fantasías de Brown descontextualizan el verdadero poder y escencia
de órdenes religiosas como el Opus Dei (así como en México existen los
Legionarios de Cristo, en EU los mormones y otras sectas) que en realidad
buscan ser un factor real de poder al poseer poder económico y por tanto,
político (Roomey en EU, aquí los Servitje, Onésimo Cepeda, Sandoval Íñiguez,
etc.). Poseen empresas grandes y escuelas en donde se forman, a imagen y
semejanza de su visión del mundo (de la economía, de la política de sus
adversarios que consideran enemigos históricos que, como mencioné, son todos
aquellos ideales libertarios desde el socialismo científico pasando por la
socialdemocracia laica y secular)a los que quieren que gobiernen los países en
donde tiene poder e influencia. Si nir más lejos, el candidato del PRI es
egresado de la Universidad Panamericana que pertenece al Opus Dei.
Como vemos, no es necesario
(al contario, pareciera que la ridiculización con mentiras burdas e
inverosímiles es un despropósito)mostrar al Opus Dei como una secta
ultrasecreta que guarda "los más ocultos secretos del cristianismo"
parta darnos cuenta lo tenebrosa que puede ser. Y sus miembros no son boinas
verdes con hábitos dispuestos a matar a mano limpia a los herejes que oen
buscar a los hijos carnales de Cristo. Más bien es un grupo económico e
ideológico que se siente más cercano a un banquero, aquel que no entraría
alreino de los cielos en la metáfora del ojo de la aguja y el camello, que al
pobre que tiene derecho al trabajo, a la salud y a la educación.
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