miércoles, 28 de diciembre de 2011


¿Votar por Andrés Manuel López Obrador?
Siempre me he considerado una persona de izquierda, por lo que es natural que en las siguientes elecciones presidenciales vote por López Obrador, sin embargo creo que su candidatura enfrenta retos formidables, personales y colectivos, que parecen insalvables, cuando no imposibles, a saber.
Retos
1.-La idea que tiene de sí mismo y de su movimiento como  reencarnación de los liberales juaristas del siglo XIX. Debe aceptar que el papel de redentor en resistencia es mesiánico, pernicioso y exalta una molesta idea de rescate. Estamos en el tiempo de la construcción democrática, el país no está en la guerra (formal) de Reforma, quisiera ver de AMLO muchas más propuestas muy concretas para problemas específicos, y menos invocaciones metafísicas por más combativas que sean.
2.-El grupo compacto de AMLO se conforma en su inmensa mayoría de sus paisanos tabasqueños, que lo han acompañado desde el Gobierno del Distrito Federal y está bien, un político se debe de rodear de personas de su confianza, el único problema es que este grupo cerrado, es muy ineficiente, ya han acreditado que no saben operar fuera de la sombra de Andrés, o ¿hay algún otro político tabasqueño que destaque en la izquierda? No, AMLO necesita personas de probada capacidad operativa, intelectual, capaces de señalar errores evidentes de estrategia, que puedan mostrar al líder sus deficiencias de forma fraterna y honesta. De poco sirven los incondicionales si no son capaces de hablar con sinceridad.
3.-Permeabilidad a las nuevas ideas de la izquierda. En el discurso Amlo se centra en pocas ideas fundamentales como: la corrupción, la mafia de la política, la moralización de la vida pública, el petróleo, las evocaciones históricas del juarismo y otras en el mismo tono. Sin embargo los temas de la izquierda del siglo XXI le son totalmente ajenos, nunca se ha pronunciado en temas tales como los derechos de género, los derechos de la diversidad sexual, los temas ambientales, la transición energética, el crimen organizado, trabajo sub contratado o la solidaridad internacional. Sin un discurso claro sobre temas como los anteriores, no podrá dar el paso necesario hacia una candidatura que exprese las graves y urgentes necesidades del Mundo moderno. ¿Querrá? 
4.- La debilidad del proyecto económico. En Amlo percibo un programa económico muy simple, básico, sin respuestas reales, ya que no sirve decir simplemente que Ramírez de la O será el Secretario de Hacienda ó que el remedio para el crecimiento es simplemente bajar sueldos y salarios y reorientar el gasto el público, es una visión demasiado estatista, es fincar el crecimiento y el desarrollo  en las empresas paraestales y algo muy grave es que confunda la política social con la política económica, ¿dónde quedan asuntos como; destrabar los incentivos la innovación, buscar la recuperación del salario vía el aumento de la productividad, fomentar la infraestructura estratégica de la nación, buscar nuevos mercados internacionales, fortalecer el mercado interno vía la sustitución selectiva de importaciones, el apoyo real a las pequeñas y medianas empresas, la política fiscal,  encontrar  y fomentar los sectores estratégicos que definirán los patrones de acumulación del nuevo siglo, ó lo más importante; establecer a las personas como el recurso estratégico esencial. ¿Dónde?
5.-La coordinación con el Partido y la estructura electoral. Para ser completamente realistas el único partido nacional de los que integran la alianza opositora, es el PRD. Debe AMLO apostarle a coordinarse efectivamente con el partido y concentrarse en crear una formidable estructura electoral, ya que si bien el PT y Movimiento Ciudadano (antes Convergencia) tiene alguna presencia regional, son los cuadro electorales del PRD los que deben hacerse responsables de la estructura legal de defensa del voto en las casillas y será difícil que AMLO deje atrás toda la desconfianza en el partido que dirigió, pero es absolutamente indispensable que Morena y las personas que están en el movimiento se ubiquen en la promoción del voto y no estén confrontando a los cuadros perredistas y entorpeciendo la labor electoral. ¿Podrá?
6.-Ir a una confrontación efectiva de proyectos con Enrique Peña Nieto. El punto flaco del candidato del priismo es el debate, AMLO está en su terreno y por lo tanto debe llevarlo a la confrontación de ideas, de propuestas, no descalificarlo personalmente, la estrategia es sustancialmente diferente del 2006 ahora se necesita que AMLO esté en todos los debates, en todos los espacios. Hay que proponer varios encuentros entre candidatos y en todos AMLO debe de estar en una estrategia de contraste permanente contra Peña Nieto.
7.-Crear la figura de presidente no de opositor. El discurso debe de ser de Presidente, de reformador, de demócrata, no del gran opositor, en algún momento comienzo a creer que el papel principal del AMLO es de opositor, su fuerte es señalar los excesos del poder, pero lo veo añejado del ejerció del mismo. Me gusta que un personaje como López Obrador confronte y arrincone a los presidentes, que sea la figura moral que vigila. Esta es la visión que se ha construido y con la que tiene que luchar, tiene que convencer que es un hombre de instituciones, reformadas si quiere, pero que es un hombre estable, de poder que puede ejercer la administración de forma cotidiana sin sobresaltos, con transformaciones efectivas y profundas pero planeas con ritmos que no generen incertidumbre.
8.-Centrar el discurso en la franja de la población que vota. La propuesta y el discurso de AMLO (deben decírselo y explicárselo urgentemente sus asesores) se tiene que dirigir hacia la franja de la sociedad que vota. De forma lamentable la población en pobreza extrema no vota, es la clase media vapuleada donde se encuentra el núcleo duro de los votantes. Esta franja de personas está luchando por un futuro mejor y no es perceptiva a candidatos que ofrecen tomar el cielo por asalto, quieren estabilidad, y condiciones para progresar, están cansado de gobiernos ineficientes y empobrecedores. Por lo tanto es el momento de bajar la espada y ofrecer garantías de cambio reales continuos y no nuevas eras inciertas.
9.-Sumar candidaturas locales ganadoras con arraigo. Junto con la elección presidencial vienen otras elecciones muy importantes como la renovación del Congreso de la Unión y del Senado, también la de los gobiernos locales más importantes del México; Distrito Federal, Jalisco, Guanajuato etc. en este contexto AMLO podría dejar de lado sus preferencias y debilidades personales, buscar  los candidatos que aporten más votos y  compartan una visión realista del cambio verdadero. En el caso gobierno del Distrito Federal, bastión de la izquierda se antoja un candidato del calibre del Dr. Juan Ramón de la Fuente.
10.-Asumirse como candidato de partido y no de movimiento. Morena es un movimiento donde ciudadanos que están muy enojados confluyen, sus integrantes, gritan, exigen, movilizan, pero no convencen, están, por su origen en un punto de radicalidad sin ideología, simplemente están hartos del desastre del panismo pero para ser realistas AMLO es un candidato de la izquierda institucional, de los partidos, de las instituciones democráticas reales que son los partidos de izquierda y sí, la incorporación de ciudadanos es fundamental, el voto de los libres debe ser el centro de la convocatoria pública, empero atrás debe venir la garantía de un partido real democrático articulado con bases , con vida propia con proyecto de nación, o acaso Juárez no pertenecía al partido liberal…..
Urge sacar a los panistas del poder, la pregunta es; ¿AMLO lo podrá hacer?
Grrrrrrrrr. 

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